• Las medidas se focalizan en aumentar la amenaza de sanción, mejorar el acceso a los servicios fiscales y promover la confianza en la cultura tributaria
• El nivel de presión fiscal en España está por debajo del resto de países de la UE, lo cual genera una falta de ingresos fiscales
• El informe afirma que es difícil que se pueda erradicar completamente la actividad económica oculta española, que cifra en 260.000 M €, entre el 24 y el 26% del PIB contabilizado
El informe IEB Report 3/2014 analiza y propone una serie de recomendaciones para combatir el fraude y la economía sumergida española, que cifra en 260.000 M € (entre el 24 y el 26% del PIB contabilizado). El documento cuenta con contribuciones de los profesores Ignacio Mauleón –de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid– y James Alm, de la Tulane University (Estados Unidos). Alejandro Esteller-Moré –profesor de la UB e investigador del IEB– coordina el análisis y afirma en el prólogo que “nuestra capacidad relativa de generar ingresos fiscales no solo depende del volumen de fraude fiscal, sobre el que puede actuar la administratción tributaria, sino también de la amplitud de nuestras bases impositivas”. Y especifica que es a continuación cuando hay que diseñar políticas eficaces contra la evasión fiscal.
El prólogo del informe recuerda que el nivel de presión fiscal en España es menor que en el resto de la UE, lo cual genera una falta de ingresos fiscales, originada en gran parte por el fraude y la normativa fiscal. Una de las vías de resolver esta diferencia es reducir la economía sumergida.
El estudio incluye una batería de recomendaciones políticas propuestas por los profesores Alm y Mauleón. James Alm apunta 20 medidas que divide en 3 apartados según su propósito final: aumentar la amenaza de penalización, mejorar el acceso a los servicios fiscales y promover la confianza en la cultura tributaria. Por otro lado, el profesor Ignacio Mauleón apunta 3 grandes estrategias políticas, que se orientan a intensificar las inspecciones en el mercado laboral, favorecer el sector industrial y suavizar la política de austeridad.
Una batería de estrategias a aplicar
El profesor James Alm explica que para aumentar la amenaza de penalización son necesarias las siguientes acciones: mejorar el cruce de datos entre gobiernos, aumentar las sanciones por fraude fiscal, hacer públicas las condenas por evasión fiscal, dar más poder para detectar cuentas fraudulentas, aumentar las altas y la identificación de personas que no declaran, mejorar la calidad de las inspecciones, incrementar los procesos de comprobación, utilizar métodos de selección sistemáticos para los procesos de comprobación y confiar en la retención en origen.
Las estrategias para mejorar el acceso a los servicios fiscales incluyen medidas como promover la formación de los contribuyentes, prestarles servicios y ayudarles a cumplir con sus obligaciones fiscales, mejorar el asesoramiento telefónico y web de la administración tributaria, simplificar los formularios de pago de impuestos, así como el proceso de pago.
El objetivo último y más deseable de promover la cultura tributaria implica, para el profesor James Alm, evitar la aministía fiscal, reforzar la idea de comportamiento ético, hacer público el nombre de quien defrauda, insistir en la relación entre pago de impuesto y servicio público, impulsar a otros organismos a fomentar el cumplimiento y clarificar las desigualdades en el trato de los contribuyentes.
El mercado laboral, una variable significativa
Las recomendaciones del profesor Mauleón se centran en el mercado laboral, el sector industrial y la política económica del país. Mauleón sostiene la oportunidad de intensificar las inspecciones en el mercado laboral, dado que gran parte de la actividad económica ilegal está relacionada con el desempleo. Asimismo, la necesidad de favorecer a la industria, especialmente la de alta tecnología –como telecomunicaciones, biotecnología y energías renovables–, en detrimento de sectores de servicios más propensos a la economía sumergida. Y la tercera propuesta sugiere suavizar la política de austeridad, ya que genera desempleo y pérdida de recursos fiscales al aumentar la economía sumergida. Estas 3 acciones las porpone en paralelo a la medida tradicional de aumentar la inspección fiscal.
