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Las políticas ambientales y el impacto sobre la competitividad empresarial, a debate en el IV Simposio Académico Internacional “Energy and Environmental Policy”

La Cátedra de Sostenibilidad Energética de la Universitat de Barcelona, adscrita al IEB y financiada por Funseam, institución creada por Repsol, Endesa, ACS, Enagas, CLH, Gas Natural Fenosa, CEPSA y EDP Renovais- ha celebrado el IV Simposio Académico Internacional “Energy and Environmental Policy”, en el que se ha analizado el impacto de las nuevas políticas ambientales en relación con el sector energético. El encuentro se ha producido pocas semanas después de la Cumbre del Clima de París (COP 21) y ha permitido analizar la complejidad del proceso para llegar a una economía baja en emisiones, las diferentes alternativas tecnológicas que nos permiten cumplir con este objetivo y la necesidad de hacer este tránsito teniendo en cuenta la necesidad empresarial.
El profesor Andreas Löschel, de la Universidad de Münster, Chair del Global Environment Outlook of the United Nation Environment Programme y del Working Group II del International Panel on Climate Change y uno de los más prestigiosos economistas del mundo en temas de energía y cambio climático, abrió la jornada con una conferencia sobre el coste de la energía en Alemania y en Europa. Löschel analizó las consecuencias que tiene la política ambiental sobre el coste de la energía, un tema a debate por las implicaciones que tiene en la competitividad de las empresas i el acceso de las familias a las fuentes energéticas.
La primera sesión versó sobre las alternativas tecnológicas pensadas para la reducción de las emisiones. El profesor de la Universidad de Warwick, Mike Waterson, señaló los nuevos métodos de almacenamiento eléctrico como una buena fórmula para mejorar el aprovechamiento y la gestión de las energías renovables por sus problemas de intermitencia y la falta de predictibilidad.
El investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Pablo del Río, presentó su estudio sobre políticas de apoyo a las energías renovables más alá de 2020, cuando se cumple el plazo de la Unión Europea para cumplir los primeros objetivos de sostenibilidad (20% de reducción de emisiones, 20% de renovables y 20% de mejora en Eficiencia Energética). Para del Río, las renovables serán una fuente energética importante en el futuro y su correcto gestión pasa por la colaboración entre los estados miembro.
A su vez, los combustibles fósiles no convencionales también están teniendo, y tendrán aún más, un gran impacto en la reducción de emisiones, como demostró Francesco Gracceva, de la Agencia Nacional Italiana para las Nuevas Tecnologías, la Energía y el Desarrollo Económico Sostenible (ENEA). Partiendo del caso de los Estados Unidos, mostró como el uso del gas a gran escala en lugar del carbón como combustible para la generación eléctrica ha comportado una bajada significativa en las emisiones del sector energético del país.
En suma, diferentes soluciones tecnológicas pueden garantizar un suministro de energía y reducir las emisiones. La conclusión que se desprende es que las innovaciones tecnológicas abren un amplio abanico de soluciones y no excluyen ninguna fuente de energía. Una mezcla tecnológica equilibrada donde caben diferentes tecnología –fósiles y renovables- es compatible con las reducciones de CO2.
Innovaciones en los mercados energéticos y en las redes eléctricas
Los métodos para la mejora de la gestión y distribución de la energía, como los Smart Grids, también fueron protagonistas de la jornada, con las ponencias de Elisa Trujillo-Baute (Universidad de Warwick y Cátedra de Sostenibilidad Energética de la UB), Karim Anaya (Universidad de Cambridge) y Maria Eugenia Sanin (Université d’Evry). Sus conclusiones se pueden resumir en tres puntos: es necesario reducir las pérdidas derivadas del transporte y la distribución mejorando los incentivos a los distribuidores; estos incentivos también deben servir para fomentar la Smart Connection y, finalmente, la necesidad de crear un sector energético libre de emisiones a través de políticas ambientales propias para la industria.
Políticas ambientales y energéticas
Estas políticas vinculadas al sector fueron el tema de discusión durante la mesa de la tarde, con una cuestión central: el equilibrio entre efectividad y eficiencia económica que deben lograr las políticas y el encaje entre la política energética y los objetivos medio ambientales.
El profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, Pablo Rodilla, mostró como el futuro pasa por crear un diseño del apoyo a las renovables con una visión orientada al merado, mientras que la investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid, Ester Martínez Ros, en colaboración con los miembros de la Cátedra de Sostenibilidad Energética María Teresa Costa Campí y José García Quevedo, identificó las motivaciones de las compañías españolas para invertir en innovaciones ambientales.
Por último, el profesor Cristoph Böhringer, de la Universidad de Oldenburg, presentó su estudio sobre el uso de la política industria en la lucha contra el cambio climático. Según sus conclusiones, el objetivo de estas medidas debe ser minimizar el impacto sobre la competitividad empresarial y las fugas de carbono derivadas de la deslocalización.
Del IV Simposio Académico Internacional organizado por la Cátedra destacan las siguientes conclusiones: es de vital importancia controlar el impacto sobre la competitividad industrial de las políticas medioambientales para que sean exitosas. A la vez, la vía para lograr los objetivos fijados en materia ambiental se deben basar en el desarrollo tecnológico y la innovación. Por último, los mercados y las redes se deben adaptar a este proceso de transición, donde los nuevos recursos no convencionales deben jugar un rol destacado.

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