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Anna Matas, directora de la nueva línea de investigación en infraestructuras y transporte del IEB: “Es necesario un método consistente para evaluar los costes y beneficios de las inversiones”

El Instituto de Economía de Barcelona estrena una nueva línea de investigación con el objetivo de buscar respuestas a retos como la financiación de infraestructuras en plena crisis; cómo garantizar la rentabilidad de los proyectos; o cuánto debería pagar el usuario del AVE o de una autopista.

  

 La catedrática de Economía Aplicada de la UAB y reconocida investigadora en este ámbito, Anna Matas, dirige la nueva línea y la presenta en esta entrevista.
 

-La nueva línea quiere priorizar temas que interesen a la sociedad. Pónganos algunos ejemplos

Primero, hay que evaluar con criterios económicos la inversión en infraestructuras para garantizar la selección de los proyectos que sean socialmente rentables. En segundo lugar, hay que potenciar la investigación sobre cuál debería ser el precio que los usuarios pagan por el uso de las infraestructuras evitando tratamientos discriminatorios y garantizando la competencia en igualdad de condiciones. La fijación de precios está estrechamente relacionada con la financiación de las infraestructuras, un tema esencial en un contexto de reducción del presupuesto público.
Un tercer tema a destacar es la investigación en el diseño de los regímenes regulatorios en el sector transporte y la interrelación entre regulación y competencia. En el ámbito metropolitano, hay que estudiar la relación entre las mejoras en la infraestructura de transporte y los procesos de suburbanización de la población y la descentralización de las actividades económicas, procesos que generan elevados costes en términos de tiempos e impacto ambientales y pueden afectar negativamente la accesibilidad a los puestos de trabajo de los grupos más desfavorecidos. Todos estos temas tienen, a la vez, consecuencias muy significativas sobre la sostenibilidad ambiental.

-Usted ha realizado varios estudios sobre las infraestructuras y el transporte desde una óptica económica. Uno de los últimos, analiza cómo afecta la inversión en carreteras a la productividad de las empresas. ¿A qué conclusiones han llegado?

En la línea de otros estudios de ámbito europeo, nuestra investigación –investigación conjunta con los profesores J.LL Raymond y J.L. Roig- confirma que las inversiones en la red de carreteras que reducen el tiempo de acceso a los principales mercados tienen un impacto positivo y significativo sobre la productividad de las empresas ubicadas en el territorio. Este efecto se mantiene cuando se controla (es decir, se tiene en cuenta a la vez) el impacto sobre otras variables que influyen en la productividad, entre las que destaca el nivel de capital humano. Hay que tener en cuenta, no obstante, que del estudio no se deduce que cualquier inversión en la red viaria tendrá consecuencias positivas, sinó que el impacto dependerá de la amplitud de los mercados que se conecten y de la magnitud en la reducción de los tiempos.

-Los efectos varían según cada región?

Sobre este tema todavía no tenemos resultados definitivos. No obstante, a la hora de decidir una inversión hay trade-off entre eficiencia y equidad. Desde el punto de vista de la rentabilidad económica, es indudable que resulta más eficiente construir autopistas en zonas congestionadas (las más desarrolladas) que en zonas poco congestionadas (las menos desarrolladas). Sin embargo, si las regiones poco desarrolladas no tienen una adecuada dotación de infraestructuras tampoco tendrán opción al desarrollo. Es necesario encontrar un equilibrio. -Tendríamos que ser conscientes de que la accesibilidad a nuestro lugar de trabajo acaba afectando a nuestros ingresos?

En los ámbitos metropolitanos se ha producido un proceso de suburbanización de las residencias y de descentralización de los puestos de trabajo que ha derivado en un aumento de los medios de transporte motorizados (coche y transporte público) en detrimento de los viajes a pie y, en consecuencia, en un aumento de los costes monetarios y de tiempos del viaje. Obviamente, este aumento de costes supone una reducción de los ingresos reales de las familias. Una investigación reciente que hemos llevado a cabo, también junto con los profesores Raymond y Roig, confirma que la dificultad para acceder al transporte público disminuye la probabilidad de encontrar trabajo para aquellos colectivos con una menor capacidad de acceder al automóvil, como son las mujeres. En otras palabras, el estudio concluye que para las áreas metropolitanas de Barcelona y Madrid la probabilidad que una mujer encuentre trabajo depende positivamente del tiempo de acceso a los puestos de trabajo en transporte público (después de descontar el efecto de sus características individuales como la edad y el nivel de estudios). El efecto es menor cuanto más alto es el nivel de estudios de las mujeres.

-La crisis ha paralizado mucha obra pública y ralentitzarà la ejecución de proyectos importantes. Desde el punto de vista económico, no mejorar las infraestructuras y la accesibilidad de un determinado territorio también afecta a su desarrollo. Cómo?

La realidad es que España ha logrado un buen nivel de infraestructuras si se compara con los estándares europeos y, por lo tanto, no podemos esperar que mejoras adicionales generen un gran impacto en el crecimiento económico. No obstante, sí que es posible que en algunas partes del territorio y por algún medio de transporte concreto se generen problemas de congestión que la inversión tendría que permitir resolver. Me gustaría decir, no obstante, que hay un margen de mejora en términos de gestión de la infraestructura existente y, en particular, en la posibilidad de acercar los precios a su nivel óptimo. – A pesar de la crisis, la UE ha aprobado incluir como prioritario el corredor del Mediterráneo. Cómo puede afectar al desarrollo y la productividad de la zona una infraestructura de esta importancia?

La importancia del corredor ferroviario del Mediterráneo para el transporte de mercancías dependerá de la capacidad del ferrocarril de ofrecer una calidad y precio atractivo para las empresas. Es un medio de transporte especialmente competitivo para las grandes distancias y la carga de grandes volúmenes. Para empresas de sectores como el automóvil o el químico puede suponer una reducción de costes importante, siempre y cuando el ferrocarril se gestione de manera eficiente. La infraestructura es necesaria pero no suficiente para garantizar la competitividad de un medio de transporte. Por otro lado, en un escenario de crecimiento de precios del petróleo, el ferrocarril puede ser una alternativa para un número creciente de empresas.

Adicionalmente, la conexión de los puertos del Mediterráneo con el ferrocarril puede tener un impacto sobre el volumen de actividad de estas infraestructuras y sobre el sector logístico. En términos globales, el corredor contribuirá a la descongestión de la carretera y en beneficios en términos medioambientales. -En los años de bonanza económica, España se ha convertido en el país europeo con la mejor red de alta velocidad. Pero algunos tramos ya se han demostrado totalmente deficitarios. ¿Cree que se ha planificado e invertido con criterios de eficiencia?

Las líneas de alta velocidad, dado los elevados costes de construcción y mantenimiento que tienen, necesitan un volumen de demanda muy elevado para ser socialmente rentables. Estimaciones recientes calculan que, para que una línea fuera rentable, exigiría unos 10 millones de viajes al año. En España, incluso las líneas con más pasajeros, están lejos de esta cifra. Pero es cierto que hay un conjunto de ventajas del tren de alta velocidad que son difícilmente medibles. No obstante, se han planificado y construido un conjunto de líneas que no llegan a cubrir ni los costes de operación que generan, y mucho menos los costes de la inversión en la infraestructura. Es obvio, pues, que el criterio de eficiencia no ha sido considerado en su planificación.

-Teniendo en cuenta el momento actual, en que se han reducido mucho las inversiones públicas y hay que priorizar, ¿qué mejoras en infraestructuras cree que son imprescindibles en el Estado?

No me resulta posible hacer ahora una lista de infraestructuras para priorizarlas. Lo que sí que podemos decir es que habría que implementar un método consistente para evaluar los costes y beneficios de las inversiones de un importe que supere un determinado umbral. Obviamente, este no tendría que ser el único criterio para decidir una inversión, pero demostrarí cuáles son los costes y beneficios de cada proyecto y a qué grupos sociales beneficia. Hay que tener en cuenta que el resultado de la evaluación dependerá de la política de precios y, por lo tanto, de las decisiones sobre su financiación.

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