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El último IEB Report analiza cómo afectan los modelos descentralizados en la calidad y el desarrollo de los servicios de salud

  • La descentralización de la salud reduce las desigualdades y fomenta la innovación

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La descentralización en la gestión de salud reduce de forma significativa las desigualdades en la prestación del servicio entre comunidades. Esta es una de las principales conclusiones del último IEB Report, titulado ‘Economía de la salud: prestación de servicios en sistemas de salud descentralizados’, coordinado por la investigadora del IEB, Judit Vall, y que analiza el impacto de las políticas descentralizadoras sobre la eficiencia del servicio, la equidad en su provisión y el crecimiento económico.

En su contribución, el investigador de la London School of Economics, Joan Costa, analiza los motivos por los que la descentralización ayuda a reducir las desigualdades en la prestación de los servicios de salud entre comunidades. “Los sistemas descentralizados han contribuido a abordar las preferencias regionales en asistencia sanitaria según las necesidades de cada comunidad”, analiza. El académico pone el ejemplo del Reino Unido, donde el gobierno de Escocia ha llevado a cabo políticas innovadoras respondiendo a necesidades intrínsecas del lugar, como la eliminación de los gastos de las recetas o la asistencia de larga duración gratuita.

Precisamente, esta capacidad para amoldar la sanidad a las necesidades regionales genera un segundo impacto, como es el fomento de la innovación. “Los servicios de salud regionales se convierten en laboratorios de innovación y difusión de política sanitaria”, explica Costa, que pone como ejemplo los casos del País Vasco, Navarra y Catalunya, que han aplicado políticas novedosas como el servicio de asistencia dental para niños y la coordinación entre sanidad y los servicios de asistencia social. “La descentralización también lleva a un efecto de mimetismo de las políticas innovadoras exitosas, que posteriormente se extienden a todo el país, lo que también contribuye a la reducción de la desigualdad regional”.

La calidad de los gobiernos regionales como factor de distorsión
El investigador de la Università Cattolica del Sacro Cuore, Gilberto Turati, incide en la reducción de las desigualdades que generan los sistemas sanitarios descentralizados, aunque aporta un matiz. “En España, el avance del proceso de descentralización a partir de 2002 llevó a un aumento de la desigualdad en el gasto destinado al servicio entre autonomías; si se redujo la desigualdad relacionada en la calidad de los servicios es porque los gobiernos autonómicos tienen un mayor conocimiento de las necesidades locales y los recursos se gastan en proyectos adecuados para sus ciudadanos”.

Sin embargo, Turati desvincula esta reducción de la desigualdad en la prestación del servicio con una equiparación total de resultados. “En los sistemas descentralizados se producen grandes diferencias de calidad entre gobiernos subnacionales, lo que se puede traducir en resultados de asistencia sanitaria desiguales”.

A pesar de reconocer que “la calidad de los gobiernos autonómicos tiene un gran peso en la generación de desigualdades”, Turati rechaza que la solución pase por la centralización del servicio. “En Italia, competencias como la educación están gestionadas a nivel central y hay grandes diferencias en los resultados entre territorios”.

Las forales, en situación de ventaja
Los expertos coinciden en indicar que las regiones con autonomía no solo política, sino también fiscal mejoran considerablemente los resultados de sus servicios de salud. En España, es el caso de las regiones forales, que presentan estadísticas muy favorables en indicadores clave.

Las investigadoras Dolores Jiménez (Universidad de Granada) y Pilar García (Erasmus University) indican como estas regiones han reducido de forma notable la mortalidad infantil y neonatal con la descentralización del servicio. En concreto, han disminuido en un 1,1 el número de muertes de menores al año por cada mil nacidos vivos. “Uno de los motivos de estos resultados es que estas regiones tienen mayor autonomía a la hora de incrementar los recursos destinados a la salud, como el número de médicos disponibles por cada 100.000 habitantes”.

En su aportación, las investigadores también destacan que las regiones forales han sido pioneras en la implementación de medidas sanitarias innovadoras vinculadas a la propia mortalidad infantil y neonatal, o la extensión de la cobertura a toda la población, incluyendo niños, inmigrantes y personas con escasos recursos.

Finalmente, la coordinadora del IEB Report, Judit Vall (IEB), destaca que “existen evidencias de mejoras en algunas áreas de la salud en caso de descentralización”, aunque reconoce que se necesita “más investigación para derivar conclusiones generales”.

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